Para Combatir el Frio segun OleoDixit

Buenos Aires sobre el fin del otoño se pone fría y gris, pero también ofrece el mejor remedio: sus restaurantes con riquísimas opciones de platos calientes.



Estamos en la recta final. El otoño va cediendo paso al invierno entre lluvias, nubes y bajas temperaturas. Ya hay que salir con artillería pesada: camperones, gamulanes, sobretodos, tapados o cualquier otra prenda que sea lo suficientemente abrigada (aunque siempre está ese/a extraterrestre que anda en remera mientras todos tienen la piel de gallina). El frío, sin embargo, tiene sus recompensas, y una de ellas es la comida. Prolifera la cocina de ollas, los platos calientes, calóricos y reconfortantes. No solo hay riquísimas comidas nacionales que vienen de perillas en estos momentos, sino que también conviene poner la mirada en los restaurantes que se dedican a la gastronomía de esos lugares en los que el frío es cosa seria. Por eso en esta nota te contamos cuáles son algunos de los mejores lugares (y platos) para decirle al invierno: “no te tenemos miedo”.

Hipólito Yrigoyen 1199, Centro

Lugar histórico, fundado oficialmente en 1908, aunque ya existía desde antes, con el nombre de Fernández y Fernández bar y billares. Jorge Newbery, habitué del lugar, insistió en que necesitaban llamarlo de otra manera, y fue entonces que le pusieron El Globo en conmemoración al cruce del Río de la Plata en globo que Newbery había hecho el año anterior. Además de su ilustre historia, se destaca por el puchero de la casa, que muchos han llamado el mejor  de Buenos Aires. Tiene de todo: caracú, panceta, chorizo colorado, morcilla asturiana, ternera, cerdo, pollo, verduras y legumbres. Además, en este mítico lugar hay jamón serrano, pulpo a la gallega, cochinillo al horno, callos a la madrileña y todo tipo de delicias españolas.

Defensa 596, San Telmo

El equivalente del bodegón en Francia es la brasserie. En San Telmo hay un lugar que busca tener ese espíritu, aunque bastante aggiornado: se trata de Brasserie Petanque. Acá hay todo tipo de cosas deliciosas, propias de la cocina francesa, tales como quiche lorraine o steak tartare o conejo a la mostaza de dijón, pero para cuando está fresco, la sugerencia es la soup à l’oignon, o sea, la tradicional sopa de cebollas francesa, con carne y cebolla caramelizada. Calienta desde la cabeza hasta los pies.

Quito 4100, Almagro

Es sabido que en esto de comer cosas ricas y calóricas cuando hace frío, los rusos son expertos; por lo tanto una idea casi imbatible es dirigirse a uno de los mejores representantes de esa cocina en Bueno Aires: El Molino Dorado. El lugar es pequeño y sencillo, con un ambiente de barrio, pero con una propuesta de cocina bien casera. Pertenece a una auténtica familia ruso-ucraniana, y es atendido por su dueño, Dimitri, mientras su madre es la encargada de la cocina. Entre sus especialidades están las pastas rellenas, como Vareniki o Pelmeni (ambos son una suerte de dumplings), la verdadera Suprema a la Kiev o las Salchichas con Chucrut.También cuentan con vodkas caseros saborizados: el que tiene picante y miel te saca el frío de un cachetazo.

Las Casas 4095, Boedo

Perteneciente a una familia mendocina, con una cocina basada en lo regional argentino pero también con algún toque italiano, este restaurante del barrio de Boedo tiene platos riquísimos y perfectos para un día de junio. El espacio fue taller de arte, teatro y espacio de experimentación musical, y ahora es un restaurante con aire rústico y excelente cocina calentita. Se pueden pedir platos como humitas, pastel de calabaza y ternera al barrio conejo al vino tinto, y un fabuloso estofado de cordero a la cacerola, que acompañado de un buen vino tinto (mendocino, claro) puede ser uno de los mejores remedios contra el invierno. También es muy recomendable el pastel de papas (con canela y pasas), con el estilo típico de Mendoza. Hacen pan casero, así que sin vergüenza de mojarlo todo en el plato.

Av. San Juan 1999, Boedo

Si sos de esas personas que consideran el invierno una pesadilla, entonces un bodegón vendría a ser el paraíso. Miramar, en Boedo, respeta todo lo que un bodegón debe tener, desde el mostrador hasta la infinidad de botellas que se abarrotan en las paredes. Su comida es mayormente española y criolla. Hay platos típicos como la Tortilla española, las Gambas al ajillo, o el Rabo de toro al vino tinto, pero la posta son los guisos como el de Mondongo o el de Lentejas, presentados en cazuela de barro. Además, cuenta con una extensa selección de vinos tanto nacionales como importados.

Fotografía: Natalia Penchas

 • 31 May 2016
buena nota para el frío: es verdad un Buen Guiso es lo mejor. En casa siempre preparo la sopa de cebollas, que calor que da!! Y ya tengo agendado para mi cumpleaños -en pleno invierno- a El Molino Dorado. Les recomiendo almorzar en Josefina: almacén de sabores, en Caballito. sirven el guiso de lentejas en cazuela, con pan casero. MUUUYY Rico y reconfortante! Saludos!

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