Un enólogo de 19 años patea el tablero con dos vinos de frescura extrema


Manuel Michelini debutó en la industria con dos etiquetas que están dando que hablar. Conocé el proyecto ¿Qué hace que un creador de vinos sea considerado un enólogo? ¿El título o la práctica?

A diferencia de lo que podría ocurrir en otras actividades, como la medicina, en la que un error puede trazar una línea divisoria entre la vida y la muerte, tener un título en el negocio vitivinícola es algo relativo. Sirve en tanto y en cuanto sea el resultado de un proceso de aprendizaje.

Para hacer vinos, es fundamental el estudio. Pero también es importante la práctica y, por supuesto, la sensibilidad.



El tema es cuando, en una industria acostumbrada a los grandes nombres, a la “chapa” y a la trayectoria, aparece alguien que recién está cursando el primer año de enología y que tiene 19 años -una edad en la que la mayoría de los consumidores se inclina otras bebidas, como la cerveza o el fernet- y saca dos vinos diferentes y que logran patear el tablero.

Sin embargo, esto no es fruto de una casualidad ni el resultado de un capricho de un improvisado. El responsable de aportarle un poco de aire fresco a la industria es Manuel Michelini y sus dos jóvenes e irreverentes criaturas: un rosado y un tinto alumbrados bajo el nombre Plop! y que se destacan por una frescura de altísimo impacto.

Recapitulemos: Manuel es hijo de Gerardo Michelini y sobrino de los enólogos Matías y Juan Pablo Michelini. La sangre suele tirar. Y en este caso, con una familia que tiene el vino tatuado en el ADN, el camino parecía ya estar escrito en su vida.

“Realmente me sorprende la repercusión que está teniendo mi proyecto, obviamente para bien. Pero también te expone a un mundo que no conocía y que hay que conocer , porque hay mucha gente esperando que cometas un error mínimo para hacerte daño sin ningún motivo. Pero la realidad es que esto de hacer vinos me gusta mucho y tengo la motivación para seguir acá, que es donde me siento bien”, dispara con franqueza.



Trazar paralelismos entre los vinos y sus creadores, muchas veces deriva en un experimento que puede resultar forzado, pero al escucharlo a Manuel después de haber degustado sus dos etiquetas, se percibe la transparencia. Sus vinos muestran sin artificios la fruta en su estado más puro. Este enólogo, en tanto, habla sin prejuicios y sin muchos de los vicios que arrastran sus colegas.

“Supongo que la repercusión es por mi edad. Tengo 19 años y el 3 de noviembre llegan los 20. Desde chiquito me gusta el vino y desde los 12 voy a la bodega con mis papás y me metí un poco sin querer queriendo en esto que para algunos es un camino de ida”, afirma antes de lanzar una risa.

Entendiendo qué es Plop!
Sus creaciones, como se mencionó, son dos vinos: un rosado de Cabernet Franc y un tinto ligero elaborado a partir de la cofermentación de uvas Malbec y Cabernet Franc.

El proyecto sin dudas es muy pequeño: de ambas etiquetas se elaboraron apenas 1.300 botellas, en tanto que para la vendimia 2016 tiene la idea de producir el doble. Cifra que igualmente permite seguir hablando de partidas ultra limitadas.

“A mis vinos los defino como frescos y fáciles de tomar. La idea es que no se piense tanto y se disfrute de manera más simple y despreocupada”, asegura.

Para entender el estilo de estas dos etiquetas, hay que ser claros y tajantes: o gustan o no. No hay puntos intermedios posibles para los consumidores. Y esto obedece a la frescura filosa y mordiente que tienen como factor en común ambos ejemplares.

Plop! Rosado Cabernet Franc 2015 es un vino con una fruta roja en nariz muy sutil, tenue, nada estridente. En el paladar, es un rosado que ataca seco, con un paso bien delgado y fresco en extremo. Incluso, hay hasta un dejo algo cítrico que, a ciegas y en copas negras, a más de uno le hará dudar si se está ante un blanco o un rosado. Así, este ejemplar de Cabernet Franc, elaborado en huevos de cemento a partir de uvas de Tunuyán, termina proponiendo algo muy diferente a lo que se consigue en el mercado.

El detalle es que este vino, comercializado en Buenos Aires por la vinoteca Ozono Drinks a un precio sugerido de $165, está completamente agotado.

Plop! Malbec – Cabernet Franc 2015 ($165, se consigue en Ozono Drinks) en tanto, es un tinto de aromática algo etérea. La simpleza de la fruta roja, un suave trazo floral y un dejo leve a hierbas se conjugan para alumbrar un vino sin mayores pretensiones que mostrar frescura. Al paladar presenta un recorrido ágil y liviano, con un carbónico apenas presente, taninos muy suaves y extremadamente dóciles y una frescura que le puede envidiar a cualquier blanco, sólo que la bomba de frutillas frescas y crujientes lo delata. Este ejemplar, resultado de la cofermentación en vasijas ovoides, está muy bien logrado para quien busque un vino chispeante y no un tinto de taninos gordos y bien goloso.

El nombre, incluso, tiene mucho que ver con su perfil tan particular: según explica Manuel, “es una onomatopeya de algo efímero, casi volátil. Y es lo que quiero expresar mediante el vino”, para luego agregar que el otro hilo conductor está asociado con la historieta Condorito, que remataba sus chistes con un “Plop!”. “Toda mi infancia fui fanático de esa caricatura y me pareció una linda manera de meterlo en juego”, afirma, para luego lanzar una carcajada.

Si bien sus dos etiquetas claramente son una suerte de declaración de principios, Manuel prefiere no entrar en la polémica de los vinos frescos y “verdes” versus los vinos maduros, concentrados y con madera.

“Me encanta tomar vinos. Es más, me considero consumidor antes que productor y gracias a mi familia he tenido la suerte de probar muchas cosas. Si bien encuentro más reflejo de mí en los perfiles frescos, he probado cosas ricas de otros estilos muy diferentes. Me parece que hay que encontrar el equilibrio”, reflexiona.

“Mis tíos y papás son los tutores en este proceso y sin ellos yo hoy estaría en algún otro lado haciendo otras cosas por no conocer esto que es tan lindo. Ellos se complementan casi perfectamente y de todos intento aprender”, agrega.

Por Juan Diego Wasilevsky - Editor Vinos & Bodegas iProfesional
Fuente: http://vinosybodegas.iprofesional.com/2015/10/22/un-enologo-de-19-anos-patea-el-tablero-con-dos-vinos-de-frescura-extrema/

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