Ing. Agr. Laura Montenegro, presidente Argencert "El 95% de la producción orgánica argentina se envía al exterior"

Ing. Agr. Laura Montenegro, presidente Argencert

"El 95% de la producción orgánica argentina se envía al exterior"

La directiva brindó una reunión zonal de productores cuyo 2014 orientada a la vitivinicultura orgánica en las instalaciones de Trapiche. Allí, Día a Día del Vino dialogó sobre la realidad del mercado y las perspectivas.


Es cada vez más notable el cambio de enfoque de los consumidores y productores hacia una creciente concientización por el ambiente y la salud de las personas en la búsqueda de sistemas productivos más sustentables. Dentro de esta tendencia, la agricultura orgánica se ha establecido como un sistema alternativo de producción al sistema convencional.

Es aquí, donde Argencert está trabajando desde hace años, en la implementación y certificación orgánica en diversos productos, entre ellos el vino. Para dar a conocer cómo ha evolucionado el mercado, y las nuevas normativas que rigen en el mundo, es que la empresa elaboró una reunión con responsables del sector, para compartir en un mañana las novedades.

En este marco, Día a Día del Vino habló con Laura Montenegro, y contó cuáles son las expectativas de estos productos, y cuál ha sido el crecimiento en el último tiempo.

¿Cómo evoluciona el vino orgánico en argentina?

Dentro de la lista de los productos, el vino ha pasado a ser el segundo producto orgánico con valor agregado de exportación más importante de Argentina.

¿Cuál es el comportamiento de las exportaciones?

Los primeros años fuimos muy dependientes de Europa. Sin embargo, esto se ha revertido y hoy el mercado de los Estados Unidos es el más pujante. De de los 64 mil millones de dólares que se exporta de orgánico, 32 mil millones corresponde a este mercado.

El consumidor de este país entiende el significado de la agricultura orgánica y los beneficios de los productos.

¿Cuál es el destino de la producción argentina?

El 95% de la producción orgánica argentina se envía al exterior. El interno, a pesar de que ha crecido en el último tiempo, todavía es muy bajo.

¿Cómo es el consumidor de los productos orgánicos?

Es un consumidor consiente. Está preocupado por diversas cuestiones, como las de salud, medio ambiente, cambio climático, cuidado de los animales y del entorno en general.

La gente por ahí cree que el consumidor orgánico es aquel que tiene mucho dinero y que puede pagar estos productos. Es cierto que hay un diferencial, en algunos casos, es un 20% o 30% más que los productos tradicionales. Pero el tema es que estas personas lo consumen no por el status que da el producto, sino por la conciencia que tienen ante la naturaleza.

¿Cuáles son los pasos en los que los productos orgánicos han avanzado y cuáles aún falta dar?

Argentina ha tenido la suerte de poder ser país equivalente en Europa, tenemos formación de grandes profesionales, ingenieros agrónomos, empresarios comprometidos.

Además, desde el Gobierno también hay colaboración porque están promulgando una ley de promoción de los vinos orgánicos, asimismo, hay créditos fiscales para los productores, creo que toda la cadena está funcionando bastante bien.

En relación a lo que aún falta, creo que deberían realizarse más campañas de degustación de productos orgánicos para que el consumidor se anime y se dé cuenta la calidad y ventajas de estos.

Hace unos años atrás el consumidor tenía un preconcepto, y es el vino orgánico era de menor calidad que los tradicionales, ¿esto a qué se debía? ¿Ha cambiado?
Fue un mito en relación a la aplicación de la norma anterior, que era mucho más exigente. Hoy la norma de la Unión Europea nos ha permitido que la norma argentina se flexibilice. De este modo, es más sencilla y autoriza tecnología que antes no estaba y que son compatibles con vinos de alta calidad. Además, brinda permiso para la utilización de conservantes, como el uso de mayor cantidad de anhídrido sulfuroso que antes no estaba permitido -en esa cantidad-, lo que va dando mayor flexibilidad y se puede trabajar con vinos de alta gama, dentro de la categoría orgánico.

Actualmente en el mercado hay 88 certificaciones. Por lo que una bodega que exporta a diversos países debe tener en cuenta cada una de las reglamentaciones. ¿Cómo se trabaja en este sentido?

Nosotros desde Argencert trabajamos con todas las acreditaciones internacionales y acuerdos para poder llegar a esos mercados. Hoy, firmas como Peñaflor, por ejemplo, están exportando vinos orgánicos a más de 60 países, y lo hacen a través del certificado Argencer, y cada botella, dependiendo el destino, debe cumplir con los requerimientos de ese país así como también con la normativa de etiquetado; y en todo ese proceso es que trabajamos.

Comentarios

Entradas populares