Abuela italiana cocinera por Florencia Diaz
Desde el momento en que uno ingresa a esta típica casona antigua y reciclada, es imposible no relajarse y sentirse como en la casa de la abuela. Y es lo justamente contó Lucía, una de las propietarias: la meta del proyecto fue que quien entrara a Pierina Tea House se sintiera como en casa.
Un ambiente tranquilo y silencioso para ir cualquier día de la semana y en cualquier horario. Hay espacio para 45 comensales así que para ir el fin de semana recomiendo hacer una reserva previa.
La decoración es rústica, con lámparas floreadas, espejos y muebles con cosas para llevar, como té en hebras. Todo parece una pintoresca habitación de muñecas. La vajilla: tazones y platos bien grandes, perfectos para las enormes porciones que nos sirven.
Además de la pastelería, que es lo que más de destaca en la vitrina, esta casa de té también ofrece una opción de menú ejecutivo que va variando a diario, siempre bajo la consigna que “debe ser un plato como los que hace mi abuela”, explica Lucía. Este menú cuesta alrededor de $45, incluyendo bebida y café (no se cobra cubierto).
Algunas de las especialidades: la clásica Chocotorta (¡que es exquisita!), los scons de queso, que como si fuera poco los sirven calentitos, con queso crema y semillas de sésamo para untar, ¡riquísimos! Mucha variedad de tortas, alfajores, mermeladas caseras, tostadas de pan casero, etcétera.
Todo es abundante y absolutamente artesanal. Los precios de las meriendas rondan los $45, mientras las cinco variedades de desayunos cuestan $35 aproximadamente.
En cuanto a la panadería, podemos disfrutar de una amplia variedad de sádwiches elaborados con panes caseros: bagels, pan integral con semillas, pan de campo, baguetín, focaccia con tomates secos y más.
Otras alternativas: ensaladas, boios, pizzas (para el almuerzo) y, para deleitarse, de postre podemos elegir entre muffins, scons, cupcakes, alfajores, budines y unos exquisitos macarons (¡muy elogiados por unos turistas franceses!). Para acompañar, hay frapuccinos, tés (calientes y fríos), cafés, gaseosas, entre otras opciones.
¿Cómo nació Pierina? Lucía y Vanesa, dos amigas estudiantes de Ciencias Económicas que trabajaban en un estudio contable, tenían como hobbie ir a tomar el té a distintas pastelerías. Un día, casi como en chiste, surgió la idea de proponerle a la gente su propia pastelería y ser las anfitrionas de la experiencia de tomar el té. Se unieron entonces a Nicolás, el novio de Vanesa, y la idea se hizo realidad. El nombre: Pierina, que suena a abuela cocinera italiana.
Pierina Tea House
Lunes a viernes de 10 a 20
Sábados, domingos y feriados de 10 a 21
También se reserva para eventos.
Los precios corresponden a la fecha de publicación de la nota y pueden variar.
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