APRENDER ¿Por qué se utiliza roble para la crianza de los vinos?

TENDENCIAS Vinos a la carta: tres rosados para disfrutar el arte de los sabores delicados Por Fabricio Portelli (EXTRACTO)

 

Esta clase de vino puede ser considerado uno de los mejores del mundo si se sirve en el momento adecuado y acompañado de platos que mariden bien. Un repaso por algunas opciones

La maceración corta y en frío permite a los rosados obtener tonalidades suaves y brillantes (Freepik)
La maceración corta y en frío permite a los rosados obtener tonalidades suaves y brillantes (Freepik)

Pocos días internacionales del vino son tan polémicos como el del rosado, ya que si bien no es una efeméride (acontecimiento notable que se recuerda en cualquier aniversario), es una fecha en la que algo se celebra. Pero ese algo tiene varias ocasiones.

Por un lado, el Día Internacional del Rosado se celebra el 28 de junio de este año, por ser el cuarto viernes de junio. Ese día se rendirá homenaje al placer del Arte de Vivir de Provenza, ya que dicha región francesa fue reconocida como el lugar de nacimiento del rosado hace unos 2.600 años.

Si bien es un vino muy elaborado en España, Estados Unidos, Italia y Argentina, entre otros países, los franceses del sur son algunos de los mayores productores. Es por ello que los rosados de Provenza han sido líderes y referentes en su fama alrededor del mundo, a tal punto que muchas figuras de Hollywood han invertido en bodegas de la región para tener su propio rosé, como por ejemplo, Brad Pitt y Angelina Jolie; Drew Barrymore, etcétera.

Una efeméride idéntica a esta se celebró el 2 de junio, y muchos calendarios insisten en que el 14 de agosto sea el Día Internacional del Rosado, aunque es difícil encontrar pruebas. Pero tanto los Estados Unidos, donde se originan casi todos los aniversarios del vino -como el del Cabernet Franc- y España, tienen su propio día nacional del rosado en junio.

A pesar de ser un vino que no lleva mucho tiempo elaborándose, el rosado puede ser considerado uno de los mejores del mundo si se sirve en el momento adecuado y acompañado de platos que mariden bien con él (Freepik)
A pesar de ser un vino que no lleva mucho tiempo elaborándose, el rosado puede ser considerado uno de los mejores del mundo si se sirve en el momento adecuado y acompañado de platos que mariden bien con él (Freepik)

Sea el segundo sábado o el cuarto viernes del mes, lo importante es que todos estén hablando de la categoría. En Argentina, no es el mejor momento del rosado porque, más allá de ser invierno, aún no llegan los del año. Pero los rosados nacionales 2024, y de los demás países productores del Hemisferio Sur, ya están en Europa y los Estados Unidos, listos para ser disfrutados en pleno verano.

De todas formas, hay muy buenos rosé nacionales pensados para la mesa, con algo más de cuerpo, y que, por consiguiente, perduran más en botella. Está claro que su gran objetivo es salir joven al mercado y lucirse tanto en primavera como en el verano. Y, de ser posible, agotarse antes que lleguen los primeros fríos otoñales. Eso está bien para los más livianos y fragantes. Pero muchos de ellos hoy están concebidos como buenos vinos blandos.

Es cierto que la maceración es corta y en frío, para no teñir tanto el mosto, y así lograr esas tonalidades suaves y brillantes que van del rosa pálido a la piel de cebolla intenso. Y luego, una vez obtenido el color deseado, se comienza la fermentación como vino blanco; sin los hollejos. El punto de cosecha, las variedades elegidas, el método y la precisión en la elaboración determinarán la calidad del vino.

En Argentina, el invierno no es el mejor momento para el rosado debido a la falta de disponibilidad de la cosecha del año, pero los vinos nacionales pensados para la mesa destacan por su cuerpo y durabilidad (Getty)
En Argentina, el invierno no es el mejor momento para el rosado debido a la falta de disponibilidad de la cosecha del año, pero los vinos nacionales pensados para la mesa destacan por su cuerpo y durabilidad (Getty)

Pero los rosados no solo se pueden lucir por dentro, sino que suelen ser los más llamativos por fuera. No solo por lo atractivo de su color, que se puede apreciar a través de las botellas transparentes, sino por marcas y etiquetas sugestivas. Las formas de las botellas son también diversas y a la vez originales. Su gran objetivo es llamar la atención. Por eso, siempre que se ofrezca una comida en casa o bien se vaya de visita, un rosado atractivo en todos sus aspectos puede ser la mejor elección.

Los rosados para la mesa

Justamente por ser vinos que suelen salir rápido al mercado, es decir, que no llevan mucho tiempo elaborándose, no se los considera tan bien. Sin embargo, un rosado puede convertirse en el mejor vino del mundo, si se lo sirve en el momento indicado y acompañando platos que mariden muy bien con él.

Nunca hay que subestimar a los rosés, ya que son vinos con mucha historia. Se sabe que, en la antigüedad, las técnicas de elaboración para crear vinos tintos de tonos intensos mediante un prensado fuerte no eran tan frecuentes. En particular, en la antigua Grecia.

El rosado puede ser un buen aperitivo si se sirve solo, pero se luce más en la mesa cuando se marida adecuadamente (Pexels)
El rosado puede ser un buen aperitivo si se sirve solo, pero se luce más en la mesa cuando se marida adecuadamente (Pexels)

El arte de elaborar rosado dio pasos importantes cuando los griegos y romanos descubrieron métodos para separar sus vinos tintos y blancos. Sin embargo, fue durante la Edad Media cuando los habitantes de Focea, una ciudad de la actual Turquía, trasplantaron vides a la antigua ciudad de Marsella. Este fue un punto de inflexión, ya que el rosado comenzó a capturar la imaginación de los entusiastas del vino. Eso explica el glamour detrás de este tipo de vino, que tiene su epicentro en La Provenza, alrededor de la Costa Azul.

Claro que el rosado puede ser un buen aperitivo si se lo sirve solo, pero puede lucirse más en la mesa. Cuando se trata de maridar vinos rosados con comida, hay que considerar el cuerpo y el estilo del vino. Así, los más ligeros, caracterizados por sus sabores delicados, combinan excelentemente con ensaladas frescas y embutidos.

Algunos con más cuerpo van muy bien con cualquier tipo de arroz y paellas, sobre todo. Pero también con cazuelas y risottos, más si son con frutos de mar o vegetales. Otra alternativa muy atractiva es combinarlos con la cocina de fusión asiática, con toques picantes. Por otro lado, los rosados voluptuosos, con fruta más madura y más estructura, pueden acompañar platos más sustanciosos como pescados, carnes blancas y hasta carnes rojas a la parrilla. Pero hay más: si el rosado es el comodín en la mesa, mucho más lo es el vino espumoso rosé, que puede lucirse con todas estas propuestas gastronómicas.

Los rosados con más estructura y fruta madura pueden acompañar platos sustanciosos como pescados, carnes blancas y hasta carnes rojas a la parrilla
Los rosados con más estructura y fruta madura pueden acompañar platos sustanciosos como pescados, carnes blancas y hasta carnes rojas a la parrilla


NUESTROS ROSADOS

FINCA GABRIEL ROSÉ SYRAH

Vinos Dulces Naturales obtenidos mediante una interrupción anticipada de su fermentación, resultando así ricos en azúcares naturales de la uva. Son vinos jóvenes, livianos y modernos.



Notas de cata
Su color es rosado granate muy vivaz. Su aroma es intenso, se destacan notas de cerezas frescas, frutillas. Su sabor es amable, fresco y dulce.

Maridaje sugerido
Ideal para beber como aperitivo y como acompañamiento de un brunch de verano.

Tiempo de Guarda
Consumo anual.

Temperatura de servicio
Entre 8º C y 12º C.


FINCA GABRIEL ROSÉ MALBEC

Notas de cata
Color rosado suave con reflejos cobrizos.Aroma expresivo y frutal, con notas a frutos rojos como cerezas, ciruelas y frutillas.Fresco y delicado con presencia frutal, buena acidez y un agradable y equilibrado final.

Maridaje sugerido
Entradas, ensaladas, platos con pescados y frutos del mar, carnes blancas, pastas y quesos duros y semiduros.

Tiempo de Guarda
Consumo anual.

Temperatura de servicio
Entre 8º C y 12º C.

Son vinos varietales jóvenes estacionados en roble durante 6 meses, suaves, con taninos dulces que dejan un agradable final en boca. Poseen colores vivaces intensos. Sus aromas y sabores bien frutados, propios de cada variedad, se combinan con la vainilla aportada por la madera. 

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