Falleció el bodeguero Antonio Pulenta



antonio_pulentaFalleció hoy a los 93 años el bodeguero Antonio Pulenta, una de las más reconocids figuras del mundo de la vitivinicultura mendocina. Sus restos son velados en la bodega Vistalba. Sanjuanino de nacimiento, Antonio Pulenta se recibió de técnico vitivinicultor y olivicultor y dedicó su vida al oficio de hacer vinos. Fue propietario con su familia de la bodega Peñaflor y varios de sus hijos están activos en el negocio del vino con varias bodegas propias.


Una familia de pioneros
En 1902, llegaron a la Argentina los padres de Don Antonio, una pareja de jóvenes inmigrantes italianos, en busca de “la América” como tantos otros en aquella época. Angelo Polenta y Palma Spinsanti, llevaban en brazos a Quinto, el primero de sus hijos. Tras un fugaz paso por Buenos Aires, siguieron su viaje hacia Mendoza donde nacieron María, Darío, Augusto, Casimira y Rosa. Años mas tarde, volvieron a trasladarse, esta vez a la provincia de San Juan donde esta emprendedora familia creció aún más con los nacimientos de Angela, Antonio (padre de Eduardo y Hugo) y Alfredo.

En San Juan instalaron un almacén de “ramos generales” y durante dos años, trabajaron como contratistas en viñedos y bodegas. En 1914, luego de mucho esfuerzo, compraron un terreno de 5 hectáreas donde construyeron un pequeño galpón, que fue la primer bodega. Allí, se dedicaron a la actividad y a la empresa que sería el trabajo de sus vidas y luego de sus hijos.
En 1923 y 1924, Palmina y Angelo abandonaron este mundo, dejando a sus nueve hijos un legado de trabajo, esfuerzo y unión familiar. Luego de la muerte de sus padres, Quinto, el hermano mayor, resolvió que no iba a permitir que la vida los separara. Él y María, hicieron desde entonces, de padre y madre para el resto de sus hermanos.

La familia Pulenta creció junta, unida por sentimientos y valores compartidos, al mismo tiempo que crecía la empresa que habían iniciado sus padres. Aquel primer terreno con su galponcito, se había convertido en la primera de muchas bodegas y viñedos, que se expandían por San Juan y Mendoza.
Antonio, el penúltimo de los nueve hermanos, se trasladó a Mendoza a estudiar enología y posteriormente hacerse cargo de la bodega de la provincia. En 1946, se casó con María Zulema Chirino con quien tuvo 6 hijos: Silvia, Carlos, Antonio, Eduardo, Zulema y Hugo. Eduardo (único enólogo de la tercera generación) y Hugo compartieron siempre el mismo deleite: los grandes vinos.
En 1997, después de muchos años de trabajo, Antonio y sus hermanos vendieron la mayoría accionaria de Peñaflor. Luego, en el año 2001, Eduardo y Hugo decidieron continuar con la tradición familiar y, con pasión, entusiasmo y mucho esfuerzo, dieron vida a Pulenta Estate.
La tradición y sabiduría de la familia, forjadas durante los 100 años desde la llegada de Angelo y Palmina a la Argentina, viven hoy en Pulenta Estate.
Fuente: pulentaestate.com

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