Soufflé de roquefort con peras & espinaca
Por verito
Puede ser una entrada o un plato principal, depende del apetito Lo que sí, debe prepararse y servirse de inmediato de lo contrario se desinfla.
50 gr de Manteca (+ un dedito para engrasar cada molde)
50gr de harina común
150 ml de leche
100gr de queso Roquefort “desmenuzadito”
2 yemas de huevo
5 claras de huevo
unas gotas de jugo de limón
60 gr de pan rallado
40 gr de nueces molidas
Sal y pimienta a gusto
1) Enmantecar 4 potecitos y colocar en la heladera.
2) En una sartén en el fuego colocar la manteca y derretirla, agregar lentamente la harina mezclando constantemente.
3) De a poco vertemos la leche y revolvemos en forma permanente hasta que se forme una mezcla homogénea (una salsa bechamel/blanca cremosa)
4) Agregamos el roquefort y meclamos hasta que quede una consistencia pareja (sin grumos).
5) Sacamos la mezcla del fuego, la colocamos en un bowl y agregamos las yemas, salpimentamos.
6) Precalentar el horno a 180 grados.
7) Sacamos los potecitos de la heladera y en un bowl mezclamos las nueces y el pan rallado, luego lo vertemos en el moldecito para “empanizarlo” cubriendo toda su superficie y descartando los excedentes (damos vuelta el molde y le damos un golpecito en el fondo).
Batimos las claras a nieve. Para esto es muy importante que: el bowl este seco e impecable, que no quede nada de yema en la clara e idealmente, que los huevos estén a temperatura ambiente. Sé que es simple, pero creanme, batan mucho tiempo, de modo que no solo no se caiga al dar vuelta el bowl, si no que dejen de ver una “pelicula” sedosa y tornasolada en la preparación, eso quiere decir que la mayor parte del huevo ya esta formando una “red” y por ende, va a sostenerse firme por más tiempo. Una vez que las claras están listas, les agregamos unas gotas de jugo de limón y las incorporamos a la mezcla anterior de a poco y con una espátula con movimientos envolventes (amplios, circulares y lentos) de modo de no atentar con los alvéolos que tanto trabajo nos costaron conseguir .
9) Vertemos la mezcla en cada moldecito, asegurándonos de cubrir sólo 3/4 partes del mismo (para dejar espacio para que crezca y no se desborde). Es bueno asegurarse que la parte superior del soufflé quede relativamente pareja antes de meterlos al horno, de esta forma cuando leve colaboramos con que lo haga de modo uniforme.
10) Los colocamos en el horno 15/20 minutos (hasta que hayan levado y esté dorada la superficie).
Les recomiendo acompañarlo con una ensalada de espinaca, nueces caramelizadas y peras al vino tinto, pero si quieren comerlos solitos van perfectos! (las peras al vino tinto es simplemente cortarlas, colocarlas con una cucharadita de manteca y 1/2 taza de vino tinto en una sartén y dejar que se reduzca).
Puede ser una entrada o un plato principal, depende del apetito Lo que sí, debe prepararse y servirse de inmediato de lo contrario se desinfla.
Ingredientes
50 gr de Manteca (+ un dedito para engrasar cada molde)
50gr de harina común
150 ml de leche
100gr de queso Roquefort “desmenuzadito”
2 yemas de huevo
5 claras de huevo
unas gotas de jugo de limón
60 gr de pan rallado
40 gr de nueces molidas
Sal y pimienta a gusto
Preparación
1) Enmantecar 4 potecitos y colocar en la heladera.
2) En una sartén en el fuego colocar la manteca y derretirla, agregar lentamente la harina mezclando constantemente.
3) De a poco vertemos la leche y revolvemos en forma permanente hasta que se forme una mezcla homogénea (una salsa bechamel/blanca cremosa)
4) Agregamos el roquefort y meclamos hasta que quede una consistencia pareja (sin grumos).
5) Sacamos la mezcla del fuego, la colocamos en un bowl y agregamos las yemas, salpimentamos.
6) Precalentar el horno a 180 grados.
7) Sacamos los potecitos de la heladera y en un bowl mezclamos las nueces y el pan rallado, luego lo vertemos en el moldecito para “empanizarlo” cubriendo toda su superficie y descartando los excedentes (damos vuelta el molde y le damos un golpecito en el fondo).
Batimos las claras a nieve. Para esto es muy importante que: el bowl este seco e impecable, que no quede nada de yema en la clara e idealmente, que los huevos estén a temperatura ambiente. Sé que es simple, pero creanme, batan mucho tiempo, de modo que no solo no se caiga al dar vuelta el bowl, si no que dejen de ver una “pelicula” sedosa y tornasolada en la preparación, eso quiere decir que la mayor parte del huevo ya esta formando una “red” y por ende, va a sostenerse firme por más tiempo. Una vez que las claras están listas, les agregamos unas gotas de jugo de limón y las incorporamos a la mezcla anterior de a poco y con una espátula con movimientos envolventes (amplios, circulares y lentos) de modo de no atentar con los alvéolos que tanto trabajo nos costaron conseguir .
9) Vertemos la mezcla en cada moldecito, asegurándonos de cubrir sólo 3/4 partes del mismo (para dejar espacio para que crezca y no se desborde). Es bueno asegurarse que la parte superior del soufflé quede relativamente pareja antes de meterlos al horno, de esta forma cuando leve colaboramos con que lo haga de modo uniforme.
10) Los colocamos en el horno 15/20 minutos (hasta que hayan levado y esté dorada la superficie).
Les recomiendo acompañarlo con una ensalada de espinaca, nueces caramelizadas y peras al vino tinto, pero si quieren comerlos solitos van perfectos! (las peras al vino tinto es simplemente cortarlas, colocarlas con una cucharadita de manteca y 1/2 taza de vino tinto en una sartén y dejar que se reduzca).
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